
Tras una investigación realizada a casi medio millón de participantes del “Estudio del Biobanco del Reino Unido”, publicado en la Revista Journal of Sleep Research, se aportaron nuevas evidencias sobre el efecto que el mal dormir tendría en las expectativas de las personas con diabetes. Los investigadores evaluaron la asociación de la diabetes con problemas para conciliar o mantener el sueño, no la causalidad. Sin embargo, detectaron que el mal dormir genera un 87% más de probabilidades de morir prematuramente en esta muestra.
Respecto a esto último, el neurólogo de Clínica Somno, Álvaro Vidal, señala la relación entre factores que generan la diabetes y que inciden en el mal dormir. “En el caso de personas con diabetes que tienen problemas para dormir, es importante hacer la evaluación pertinente para ver qué desencadenó qué, si la diabetes el problema para dormir o si los problemas para dormir, la diabetes. Por ejemplo, la diabetes 2, que es la más común y la derivada de malos hábitos, suele estar asociada a personas con sobrepeso que a su vez los puede llevar a sufrir de apnea obstructiva del sueño y desencadenar ronquidos, que interfieren con el adecuado descanso nocturno. Por otro lado, hay casos en los que el mal dormir puede afectar la capacidad del organismo de regular los azúcares en la sangre, contribuyendo al desarrollo de la diabetes”, explica.
El estudio también concluyó que quienes no padecen diabetes, pero sí duermen mal, tienen igualmente un 11% más de probabilidades de morir en el mismo período de tiempo, que las personas sin diabetes que dormían bien. Los especialistas de Clínica Somno, centro especialista en medicina del sueño, identifican algunos de los síntomas que pueden alertar -en vigilia- sobre un mal dormir.
Dificultad para pensar con claridad y problemas de memoria: Cuando no contamos con un sueño reparador, la concentración y la capacidad de procesar la información se ven afectadas. Además, durante la fase REM del sueño, nuestro cerebro procesa la información captada durante el día y ayuda a consolidarla, por lo que un mal dormir podría afectar directamente a nuestra memoria.
Dolor de cabeza: Tener un descanso inadecuado o no dormir lo suficiente, son factores de riesgos para la aparición de dolores de cabeza, por lo que si te despiertas con este síntoma es posible que se deba a un mal descanso.
Cambios de humor: Según algunos estudios, la falta de sueño podría reducir nuestra capacidad de regulación emocional. Esto, puede generar diversos cambios de humor, pasando por periodos de euforia y tristeza profunda.
Boca Seca: Esta señal indica que se ha mantenido la boca abierta durante la noche y aumenta las posibilidades de ronquidos lo que puede ser síntoma de apnea obstructiva del sueño o desencadenar otros trastornos del sueño que llevan a un descanso poco reparador.